
Una cerveza belga legendaria de color rubio dorado y sabor intensamente lupulado. Con aromas cítricos que recuerdan al pomelo, su alta carbonatación y fermentación en botella le aportan una textura sedosa y un final seco y especiado. Su proceso de elaboración de 90 días garantiza una pureza inigualable. Ideal como aperitivo o para acompañar platillos sofisticados. Servir bien fría en copa tulipa.